Agustín,
Obispo de Hipona yDr. de la Iglesia, San

28 de Agosto
FUENTE: aciprensa.com
Nació el 13 de noviembre del 354 en Tagaste, al
norte de Africa. El padre de Agustín. Patricio,
era un pagano de temperamento violento; pero, gracias
al ejemplo de Mónica, su esposa, se bautizó
poco antes de morir.
Aunque Agustín ingresó
en el catecumenado desde la infancia, no recibió
el bautismo, de acuerdo con las costumbres de la época.
En su juventud se dejó arrastrar por los malos
ejemplos y, hasta los 32 años, llevó una
vida licenciosa, aferrado a la herejía maniquea.
de ello habla en sus "Confesiones", que comprenden
la descripción de su conversión y la muerte
de Mónica, su madre. Dicha obra fue escrita para
mostrar la misericordia de Dios hacia un gran pecador,
que por esta gracia, llegó a ser también,
y en mayor medida, un gran santo. Mónica había
enseñado a orar a su hijo desde niño, y
le había instruido en la fe, de modo que el mismo
Agustín que cayó gravemente enfermo, pidió
que le fuese conferido el bautismo y Mónica hizo
todos los preparativos para que los recibiera; pero la
salud del joven mejoró y el bautismo fue diferido.
El santo condenó más tarde, con mucha razón,
la costumbre de diferir el bautismo por miedo de pecar
después de haberlo recibido.
A raíz del saqueo de Roma por
Alarico, el año 410, los paganos renovaron sus
ataques contra el cristianismo, atribuyéndole todas
las calamidades del Imperio. Para responder a esos ataques,
San Agustín escribió su gran obra "La
Ciudad de Dios". Esta obra, es después de
"Las Confesiones", la obra más conocida
del santo. Ella es no sólo una respuesta a los
paganos, sino trata toda una filosofía de la historia
providencial del mundo. Luego de "Las Confesiones"
escribió también "Las Retractaciones",
donde expuso con la misma sinceridad los errores que había
cometido en sus juicios.
Murió el 28 de agosto de 430,
a los 72 años de edad, de los cuales había
pasado casi 40 consagrado al servicio de Dios.